jueves, 15 de mayo de 2008

Autosilenciada

¿Qué me sucedió?
De pronto callé,
De pronto dejé los cuadernos en los cajones
Los libros en los estantes,
Me concentré en mis miedos y obsesiones
En la neurosis cotidiana que me carcomía.
Mi cuerpo encontró un escape, diferente al de la pluma.
Entonces, el sudor y la desesperación se enaltecieron en mi existencia.

El miedo encontró un campo fértil en mi tierra,
Sus semillas comenzaron a crecer,
Sus ramas se extendieron rápidamente por mis brazos y piernas.
No me dejaban respirar, me faltaba el aire.
En mi pecho, se agolpaba la angustia causando mucho dolor.
Tenía a cargo una vida, y el peso de otra,
Mientras mi existencia se hacía pedazos lentamente.

No era libre para sentirme mal, enferma del alma
En pánico constante.
Cargué sobre mi espalda dos angustias
Sola y con mi voluntad quebrantada.